ENTREVISTA DE LA DRA. NURIA LORITE AYÁN, DIRECTORA DEL PROGRAMA RADIOFÓNICO DE SALUD LA VIDA BILOBA:  AL. REGINO MATEO DEL PERAL, MIEMBRO NUMERARIO DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS MADRILEÑOS, AUTOR DEL ARTÍCULO:

RUY GONZÁLEZ DE CLAVIJO, EMBAJADOR MADRILEÑO DE ENRIQUE III, EL DOLIENTE,  DE LA DINASTÍA DE LOS TRATÁMARA,  EN ASIA CENTRAL, EN SAMARCANDA,[1] ANTE  LA CORTE DEL EMPERADOR, EL  GRAN TAMORLÁN

©L. Regino Mateo del Peral

 

EPISODIO 118 DE LA VIDA BILOBA

www.lavidabiloba.com

                                            

                                          

                        

I.-ASIA CENTRAL

Antes de adentrarnos en el tema relativo a Enrique III  El Doliente y a la embajada diplomática  que envió al mando del madrileño Ruy González de Clavijo a Samarkanda ante el imperio del gran Tamerlán , situado en el Asia Central, conviene mediante unas breves pinceladas , concretar esa denominación que geográficamente se halla entre Rusia y China  y de la que forman parte las   Repúblicas, independientes (1991) de Kazajistán, Kirguistán. Tadjistán, Turkmenistán, Uzbekistán y Mongolia-Exterior (independiente desde 1921) y tres regiones autónomas chinas: El Tibet, Mongolia Interior y Sinkiang-Uigur. Asia Central limita al norte   con Rusia ,  al sur con Irán y Afganistán, al este con  China  y  al oeste con el Mar Caspio. La denominación de Asia Central, parece demasiado genérica, sin una rigurosa concreción sobre qué territorios componen ese lugar historiador británico, según manifiesta Gavin Hambly[i], [2]profundo investigador de la zona. El Oriente que tanto apasionó a Alejandro Magno y Marco Polo, es glosado con esa significativa frase de Richard Kipling, ( que cita Jorge- Luis Borges):<<si has oído el llamado del Oriente ya no oirás otra cosa>>. Alejandro, cuando llegó al Asia Central, se quedó prendado de Samarcanda, que aún asombra por el esplendor de  sus monumentos, aunque  en torno a la misma tuvo graves contratiempos que pudieron acabar con su vida, como reseña en su biografía sobre el macedonio Mary Renault.  [3]

 

LA DINASTÍA DE LOS TRASTÁMARA

Entre los diversos historiadores medievalistas, los españoles que más se han dedicado al estudio de esta época, destacan Claudio Sánchez Albornoz, Luis García de Valdeavellano, Luis Suárez Fernández, Antonio Ubieto Arteta, Julio Valdeón Baruque y José Luis Martín Rodríguez

 

Julio Valdeón  [4], en una publicación , a la que denomina dinastía: de los TRASTÁMARA- ELTRIUNFO DE UNA DINASTÍA BASTARDA, describe cómo se introdujo en Castilla dicha dinastía, arrebatando el poder legítimo Enrique II, El de las Mercedes, a su hermanastro Pedro I, el último monarca de la Casa de Borgoña, apodado El Cruel por sus enemigos ,mientras  que para sus defensores el sobrenombre más adecuado sería el de El Justiciero.

 

En otra de sus excelentes obras, que forma parte del catálogo elaborado por la Fundación Iberdrola sobre la dinastía de los Trastámara [5] Valdeón   reseña cómo con esa denominación se conoce a aquellos monarcas de Castilla y Aragón que fueron titulares de ambas Coronas, en Castilla, desde 1368 hasta 1504 y en Aragón, desde 1412 hasta 1516. En Castilla, después de Enrique II, en Castilla (1369-1379) el trono pasaría sucesivamente a Juan I (1379-1390), Enrique III, El Doliente (1390-1406), Juan II (1406-1454) y Enrique IV, El Impotente (1454-1474). En Aragón, Fernando I (1412-1416), Alfonso V, El Magnánimo (1416-1458]) y Juan II (1458-1479). Con Isabel I de Castilla (1474-1504) y Fernando II de Aragón (1479-1516) se unificaron ambos reinos.

 

                           ENRIQUE III EL DOLIENTE (1390-1406)

 

Nació en Burgos en 1379 y falleció en Toledo en 1406. Fue Rey de Castilla y León desde 1390 a 1406. Se le considera como el tercer monarca de los Trastámaras, nieto de Enrique II e hijo de Juan I de Castilla y Leonor de Aragón El inesperado fallecimiento de su padre Juan I de Castilla, como consecuencia del fatal accidente que sufrió al caerse de su caballo, en Alcalá de Henares, dejó como heredero de la Corona a su hijo Enrique III , con solo 11 años de edad. Esta situación propició que su minoría de edad se prolongara excesivamente y que esta etapa fuera un periodo de incertidumbre en el que la nobleza aprovechó esa oportunidad para tratar de conspirar y asumir el poder. Si desde el punto de vista político se atraviesa por momentos de inestabilidad, También, económica y socialmente son momentos cruciales para la monarquía.

Enrique, ya fue rey con 11 años. Durante su minoría de edad se estableció un Consejo de Regencia con dificultades para imponer su autoridad. En 1391 se convocan Cortes y es declarado mayor de edad dos años después.  Enrique tuvo la habilidad de zanjar las influencias negativas sobre él, con la ayuda del arzobispo Pedro Tenorio, erradicando las intrigas palaciegas, según indica Vaca de Osma.[6] Incorporó Madrid a la corona de Castilla y tuvo un especial afecto a la Villa. Su clima y altitud le eran beneficiosos para su estado de salud. Remozó el Alcázar y le dotó de infraestructuras que mejoraron sus instalaciones y, además, fue el promotor de la construcción de un pabellón en el Pardo para la actividad cinegética.  Enrique fue el primer infante nombrado “Príncipe de Asturias”, institución la del “Principado”, creada en 1388, como garantía de la sucesión al trono del heredero designado por el monarca reinante. Enrique III prefirió crear “una nobleza de servicio”, que le fuera fiel y capacitada para las tareas del Estado, como precisan José Mª Monsalvo Antón[7] y Julio Valdeón,[8] quienes aluden a la  decisión del rey de postergar a los miembros de “la alta nobleza”, familiares del monarca, llamados <<epígonos Trastámaras>>  por su influencia perjudicial sobre el Rey.  El rey se apoyó en una nobleza de nuevo cuño estrechos colaboradores del mismo.

   

Esa pugna  entre el Rey y  <<los epígonos Tratámaras>> acabaría con la derrota y caída de estos.  Así cita Vadeón a Luis Suárez quien afirmó que

<< el triunfo de la oligarquía  no puede ser más completo. Todos los parientes del rey están eliminados>>.

 

Enrique III modernizó su Corte y reformó la Audiencia y el Consejo Real. Asimismo, las Cortes durante su reinado revistieron una especial importancia. A pesar de su frágil salud, mostró cierta inteligencia como estadista. Su espíritu aventurero se reflejó en su deseo de explorar otros países y civilizaciones. 

 Esas virtudes que jalonan su reinado han sido glosadas por diversos historiadores,  que como Julio Valdeón, [9]coinciden en que, a pesar de su precaria salud,  era  un persona dotado de  cierta inteligencia, firme de  carácter y con una energía que no correspondía a su estado enfermizo. Así el historiador vallisoletano recoge el testimonio aportado por  Fernán Pérez de Guzmán, en sus <<Generaciones y Semblanzas>>   al que define   como persona:

 de mediana estatura (…) blanco é rubio, é la nariz un poco alta>>.

 Igualmente, especifica que al cumplir los 17 años

<<ovo mucha y grandes enfermedades, que le enflaquecieron el cuerpo é le dañaron la complesión, é por consiguiente se le dañó y afeó el semblante ( …) y, en consecuencia, se hizo muy triste y enojoso>>.

 Posteriormente, Pérez de Guzmán destaca diversas cualidades del rey Enrique III como el hecho que:

 <<tenía gran voluntad de ordenar su hacienda y crecer sus rentas y tener el rey en justicia>>.

 Otra de las virtudes del monarca que especifica es la que

<<Alcanzó discreción para conocer y elegir buenas personas para su cionsejo>>.

.

El hecho de que este monarca fuera apodado El Doliente se debe, según  Javier Leralta [10] a que sus características físicas de “naturaleza enfermiza” propiciaron que se conociera con ese sobrenombre, pero curiosamente esa debilidad física no fue impedimento para su inteligencia y buen gobierno, cuyo objetivo prioritario era que sus súbditos se hallaran protegidos y que cuando hubiera que impartir justicia se hiciera correctamente.

En este sentido, Leralta reseña como diversos historiadores se han preocupado más en resaltar los defectos de los reyes que le precedieron que en destacar las virtudes de este monarca, persona caracterizada por sus cualidades como hombre bueno, justo, que contaba con la simpatía de su pueblo. Asimismo, su enfermedad no le impidió ser un soberano, , con “un carácter firme y enérgico”. Y esa positiva forma de ser es la que le permitió realizar una fecunda labor que se plasmó en diversos logros.

De la dinastía de los monarcas pertenecientes a la Casa de los Trastámara, ,en Castilla, lamentablemente Enrique III, El Doliente, ha sido  el menos conocido de la citada Dinastía , siendo, como afirma Carlos Montojo Martínez[11] el rey que más cualidades tuvo de los cinco monarcas , que, no estuvo implicado en ninguna pugna contra su familia, más bien al contrario, como acreditando sus rasgos de generosidad y aprecio hacia su hermano, apoyándole para que pudiera ostentar “la corona de otro Reino”, mientras que los otros soberanos de dicha dinastía llevaron a cabo una política frustrante caracterizada por “sus torpezas , debilidades y fracasos”. Montojo manifiesta que Enrique III fue el único rey que desarrolló una política coherente favorable para la proyección de Castilla en el plano nacional e internacional. Quizás paradójicamente ese acierto del monarca, su breve reinado y la carencia de un cronista fueron la causa de que Enrique III no fuera noticia para los investigadores e historiadores, siendo ignorado injustamente. Su temprano fallecimiento, cuando solo contaba con 26 años de edad, coadyuvó a ese olvido de este monarca.

              

 

                 RUY GONZALEZ DE CLAVIJO

 

Así como ha habido exploradores y viajeros en el transcurso de la historia de fama universal como es el caso de Marco Polo hubo otros viajeros que realizaron grandes gestas sin que las mismas tuvieran e debido l reconocimiento. Jacques Heers, en su biografía sobre Marco Polo (1254-1324) [12] analiza pormenorizadamente su obra el: <<Libro de las maravillas>> y  hace referencia a la valiosa colaboración –en la redacción de la aquella– del pisano Rusticello, a quien  Polo conoció en una cárcel genovesa. El pisano y el veneciano aprovecharon su cautiverio para escribir la obra, cuya primera edición se publicó en francés: <<Le Devisement du Monde>>. Marco Polo fue uno de los precursores en la apertura de nuevos itinerarios para el comercio de las especias y de la seda.

Ruy González de Clavijo fue uno de los personajes madrileños más relevantes  en la historia de la diplomacia de nuestro país en el Medioevo, poco conocido, inexplicablemente, a pesar de la importancia de su viaje a Samarcanda, como embajador de Enrique III, “El Doliente”, rey de Castilla y León, ante el emperador: “Gran Tamorlán”.

La excepción a esta incomprensible marginación  se reflejó en la sensibilidad de los que organizaron   las jornadas  celebradas, el 23 y 24 de marzo del 2006, para conmemorar los 600 años  del retorno de Clavijo, desde Samarcanda a Alcalá de Henares,  en el Museo de San Isidro-  Los Orígenes de Madrid y en la Universidad de Alcalá de Henares, actos organizados por la Casa de Asia, la Asociación Expedición Ruta de Clavijo, la Asociación Clavijo-Tamerlán de Amistad Hispano-Uzbeka y la Sociedad Geográfica Española, con la colaboración   de los Ayuntamientos  de Madrid, y  Alcalá de Henares.

D. Antonio de Castro, presidente del Real Gremio de Halconeros del Reino , artífice de la recuperación de la  tradición del arte de la cetrería ,  que  tuvo un gran auge en épocas pasadas,   intervino en la primera jornada, portando un halcón, considerando que la embajada de Enrique III portaba “dos halcones generalifes”, como obsequio para el gran Tamorlán.

Injustificado olvido, tanto de Clavijo como del monarca al que sirvió, de la dinastía de los Trastámara, al que José Antonio Vaca de Osma denomina en su : <<NUEVA HISTORIA DE MADRID>>[13] <<ENRIQUE  III, REY DE MADRID,  ESE GRAN DESCONOCIDO>>.

 En cuanto al madrileño Ruy González de Clavijo su hazaña  En el  Madrid Medieval,  donde actualmente hay   un moderno edificio,  en la  Costanilla de San Andrés, 6, junto a la Plaza de la Paja,  figura una placa del Plan Memoria de Madrid, conmemorativa de su hazaña con el  texto: <<EN ESTE LUGAR/ ESTUVIERON LAS CASAS/DEL MADRILEÑO/ RUY GONZÁLEZ/ DE CLAVIJO/ EMBAJADOR DE ENRIQUE III/ ANTE EL GRAN TAMERLÁN/ DE 1403 A 1406/ AYUNTAMIENTO DE MADRID/1991>> . Ese testimonio es el que sustenta Antonio Capmany y Montpalau,[14]  en su obra el <<Origen Histórico y etimológico de las calles de Madrid>> . . Otra versión, bastante verosímil es la  avalada por  prestigiosos cronistas e historiadores, como Felipe Monlau, Mesonero Romanos, Pedro de Répide, y José María de Azcárate, quienes aseveran que la mansión en la que habitó  Clavijo estuvo en el lugar donde  se construirían después  el Palacio de los Vargas y  posteriormente la Capilla del Obispo, en la Plaza de la Paja, 9. 

La   denominación de la Plaza de la Paja se debe a que  en la misma se vendía paja para mantener las mulas de los capellanes,  con las que se paseaban éstos, mula: <<que debía ir engualdrapada con mantilla larga y negra, y el fámulo con traje y montera del mismo color>>, como describe, en 1888, el cronista Ricardo Sepúlveda[15] en el <<Madrid Viejo>>.

Gonzalo Fernández Oviedo, el prestigioso Cronista de Indias, madrileño, nacido en 1478, glosó  la hazaña de Clavijo con el siguiente poema:<<Y de aquella (Villa de Madrid) salió/ aquel noble orador/ Clavijo, embajador/del rey Enrique tercero,/ del cual era camarero,/ y llegó al Tamorlán,/ del cual su fama nos dan/ una militar noticia/ famosa de su milicia/ en las partes orientales>>.

 Ramón Mesonero Romanos ratifica el hecho que Clavijo,  [16] fuera  conocido como <<el Orador, por su facundia>>, ( El significado de facundia, según la RAE ,  se atribuye  aquella persona que tiene  facilidad y desenvoltura  en el hablar), y su fama la logró al   ser elegido por Enrique III para liderar la expedición a Samarcanda. La crónica de su viaje fue, también, publicada, en 1582, por Gonzalo de Argote. Era una persona culta y aventurera  que, como su rey, estaba deseoso de  explorar otras tierras.  En 1984[17] se publicó una nueva  edición corregida relativa a la Embajada a Tamorlán por Miraguano Ediciones, que transcribe corregida la de 1782, que se publicó en la Imprenta Sancha, edición  que reprodujo la editada en 1582, cuya autoría corresponde a Gonzalo Argote de Molina. La edición de Miraguano recoge además de

 <<La Historia del “Gran Tamorlan, e Itinerario y Narración del  Viaje y Relación de la Embajada que Ruy González de Clavijo le hizo por mandado del muy poderoso Señor Rey Don Enrique El Tercero de Castilla; y un Breve Discurso Hecho por Gonzalo Argote de Molina para mayor inteligencia de este libro>>.

   En el discurso de Argote  sobre el viaje Clavijo , aquel cita como fuete documental a Gonzalo Fernández de Oviedo, quien  en su Historia General de España al describir  a Enrique III, destaca como el periodo de paz de su reinado y  matrimonio con Catalina de Lancaster propició que fuera respetado  y “…amado en sus Reinos y temido de los extraños”. El monarca tuvo la virtud de querer entablar relaciones y comunicarse con otros soberanos de otras tierras y, por ello:

 <<procuró tener sus Embajadores en las cortes de de los Reyes Cristianos sus vecinos, y en las del Preste Juan, Señor de la India Oriental, del Soldan d Babilonia, del gran Turco Bayaceto, y del gran Tamurbec, por común nombre llamado el Tamorlan>>.

Argote se lamenta que la temprana muerte del soberano privó a nuestro país de un buen rey que si hubiera vivido más años no había dudas sobre el paulatino engrandecimiento de España.

   Clavijo sufragó el coste de “la Capilla Mayor” del Monasterio de San Francisco, mandando construir un hermosísimo sepulcro de alabastro para él. Lo lamentable fue su destino que, según Aúrea de la Morena , lo ubicaron en el centro de la Capilla.  Quintana indica que el sepulcro, en 1573, estaba a la entrada y como parecía que dificultaba el acceso a la Capilla, lo situaron bajo el púlpito. En 1617, cuando se reestructura la Iglesia desapareció aquel y con sus “mármoles adornaron la portería del convento”.  Existe también la versión, que menciona Ramón Ezquerra Abadía en 1974,[18] en una conferencia que denominó; <<Ruy González de Clavijo. Viajero por Asia Central>>,  en el sentido de  que el  sepulcro fue apartado para hacer hueco al de Juana de Portugal, esposa de Enrique IV.

 

Clavijo, una vez que regresó de su  expedición adquirió reputada fama y popularidad por la proeza de <<la embajada y su Relación>>, según analiza López Estrada en su obra <<La Embajada a Tamorlán>>, siendo honrado por  Enrique III, al elegirle testigo de su testamento. Pasó otra vez a prestar sus servicios al monarca y, posteriormente, después de su fallecimiento, el día 25 de diciembre de 1406, a su hijo y sucesor, Juan II (1405-1454),   durante su regencia, ya que Juan solo tenía dos años, cuando murió su padre Enrique, siendo declarado mayor de edad en 1419. Clavijo falleció en Madrid el 2 de abril de 1412.

LA PRIMERA EMBAJADA DE ENRIQUE III

  

Los otomanos de Asia Menor, estaban a punto de conquistar Constantinopla a finales del siglo XIV. El grupo de caballeros cristianos fue derrotado estrepitosamente por Bayaceto, en Nicópolis, en 1396.  De lo que no se percató  Bayaceto  es que “no hay peor cuña que la de la misma madera”, ya que en Asia Central surgió Tamorlán, otro líder musulmán tártaro,  que aniquilaba en sus conquistas todo con lo que  encontraba a su paso, ya fueran cristianos o musulmanes del Asia Occidental. Tamorlán derrotó a Bayaceto en Ankara (Angora) el 28 de julio de 1402. La contienda fue de gran trascendencia para la cristiandad, ya que la toma de Constantinopla se demoró hasta 1453, acontecimiento que describe López Estrada,  así como las características de  esa embajada, que precedió a la de Clavijo, que se desplazó a Bizancio, comandada por Payo Gómez Sotomayor y Hernán Sánchez de Palazuelos, con el objetivo de saber <<in situ>> lo que acontecía en el entorno de esa convulsionada zona, amenazada por los otomanos. La llegada de esta embajada coincidió con la citada derrota de Bayaceto.  Tamorlán trató a los embajadores castellanos con toda clase de atenciones e incluso cuando aquellos retornan a Castilla preparó una embajada, al mando de  Mohamad Alcaxi, ante la Corte de Enrique III y la ofrenda de tres o cuatro  mujeres cristianas prisioneras de los otomanos.  Ezquera Abadía cita a dos embajadas, una enviada a Bayaceto y otra a Tamorlán, con Sotomayor y Palazuelos.

 

EL RELATO DE LA EXPEDICIÓN A SAMARCANDA

 

El libro de Clavijo sobre la relación del viaje tiene un extenso título, como cita Mesonero Romanos:

<<Vida y hazañas del gran Tamorlan, con la descripción de su imperio y señorío, escrita por Ruy González de Clavijo, camarero del muy alto y poderoso señor don Enrique tercero de este nombre, rey de Castilla y de León, con un itinerario de lo sucedido en la embajada  que por dicho rey hizo al  dicho príncipe, llamado por otro nombre Tamurbec, año del nacimiento de 1403>>.

 

López Estrada[19]y [20], Profesor Emérito de la UCM, es uno de los  investigadores  que han escudriñado con más profundidad esa obra. La edición de la <<Embajada a Tamerlán>>, del 2004, está redactada en castellano moderno,  para facilitar al lector su comprensión y  consta  de un prólogo y  diez apartados, en los que López, en una nota previa aclaratoria, explica  los lugares de donde parte la Embajada y a los que llega, así como las dificultades del retorno. En la edición de 1999, en castellano antiguo, analiza en diferentes capítulos, del I al V, la conexión entre Oriente y Occidente en la Baja Edad media;  las figuras del Ghengis Khan y Tamorlán;  breves pinceladas sobre Enrique III;  las características y componentes de la Embajada; y la narración del viaje, con diarios, itinerarios ,descripciones etc.

 

La embajada estuvo formada, en principio, por 14 personas,  expertas y versadas en diversas disciplinas. En este grupo expedicionario, entre otros, figuraban además de Clavijo, Fray Alonso Paéz de Santamaría, dominico y teólogo, que  posiblemente dominaba  el latín, el árabe, el griego y el persa. Por ello, se planteó la posibilidad, por su erudición, que hubiera colaborado en la redacción del texto, atribuido a Clavijo. Otro viajero relevante fue Gómez de Salazar, guarda del soberano.

Entre los  regalos que portó la expedición figuraban  diversos objetos para Tamorlán, además de  los citados halcones generalifes. Uno murió en el itinerario y otro Clavijo  se lo entregó a un nieto de Tamorlán,  enfermo. La petición del halcón la efectuó un yerno de Tamerlán, el Señor Suleimán Miraza, argumentando que a su suegro no le molestaría que su nieto recibiera ese regalo. Otros presentes que llevó la expedición, según  López Estrada, fueron tazas de plata, tapices, y hermosas telas artesanales. También, códices miniados de Santo Domingo de Silos, marfiles de San Millán de la Cogolla, paños de Béjar, así como hermosas armas blancas artesanales de Toledo.

     

Ezquerra Abadía[21] relata, en su obra, como el 23 de mayo de 1403, la expedición partió desde el puerto de las Muelas, próximo a Cádiz, en una  embarcación conocida como: carraca genovesa.  La primera escala fue  en el puerto italiano de Gaeta , a la que siguieron  Rodas;  Constantinopla,  siendo recibidos por <<el basileus>>, el emperador Manuel II, donde tuvieron la oportunidad de describir los bellos monumentos de la capital bizantina. Posteriormente pasaron a Pera. En abril de 1404 accedieron a Trebisonda o Trabzón (actualmente pertenece a Turquía) y la capital llamada como la provincia,  tiene  su puerto situado en las inmediaciones del Mar Negro.

 

Desde Trapisonda realizan el viaje por tierra, más  dificultoso, con destino a Arzinga,  Soltania y  a Samarcanda. En esa  ruta,   dominada por Tamorlán , los expedicionarios fueron respetados,  admirando los diversos paisajes,  la arquitectura, los atuendos, la artesanía, las caravanas y otros aspectos que singularizaban a la zona. En Teherán rindieron pleitesía a la familia de Tamorlán. Por otra parte, la dureza del viaje afectó a la salud de algunos españoles hasta el punto que  Gómez de Salazar murió en Nishapur. El 8 de septiembre del año 1404, el grupo diezmado llegó a Samarcanda.

     

El día 8 de septiembre de 1404 Clavijo fue recibido por Tamorlán, que tenía 68 años, en Shakhrisabz, donde tenía su residencia palaciega,  a unos  kilómetros de Samarcanda. Jesús Sánchez Jaén[22] en su artículo: <<Samarcanda, una perla en el desierto>>,[23]  reseña como los embajadores castellanos fueron recibidos por primera vez en un jardín llamado <<Dilkhusa>> (sosiego). Asimismo, Ezquerra Abadía relata ese recibimiento y cómo los  embajadores fueron llevados por fornidos caballeros del Emperador en sus brazos ante Tamorlán. En la lujosa entrada, se encontraba el Emperador sentado en unos almadraques o almadones de seda, ataviado con indumentaria de seda, cubriéndose la cabeza con un sombrero de color blanco, adornado con piedras preciosas. Recibió complacido los presentes de la Embajada castellana y optó por recibirlos antes que a los embajadores chinos. Posteriormente empezaron los agasajos con banquetes pantagruélicos . Clavijo lo pasó mal porque era abstemio, hasta que Tamorlán lo liberó de tomar bebidas alcohólicas. Les obsequiaron con telas de camocán  y otros regalos. López Estrada, también, menciona la entrega de las cartas del rey castellano a Tamorlán.

 

Repentinamente finalizaron las fiestas. Tamorlán, el 1 de noviembre de 1404 se despidió de los embajadores castellanos y a pesar del reiterado intento de éstos de obtener una misiva, carta o mensaje de aquel para Enrique III, no lo logran.  Entre que si estaba enfermo o que  preparaba una expedición para invadir China, la embajada no recibió explicación alguna y fue conminada por los ministros del Señor a regresar  sin  conseguir que, de nuevo, los recibiera Tamorlán, que falleció el 19 de enero de 1405.

    

El itinerario de vuelta se inició el 21 de noviembre de 1404 en un trayecto problemático, sufriendo toda clase de contratiempos atmosféricos: nieve, ventiscas de arena, lluvias etc. y aunque, aún, seguían contando con la colaboración de Tamorlán las atenciones hacia ellos fueron menores en su retorno. Llegaron a Bujara y en Media enlazan con el itinerario de ida. En Tauris tuvieron que estar seis meses, por la arbitrariedad de Omar, nieto de Tamorlán. El 17 de septiembre acceden a Trapisonda y ya el resto del camino fue menos complicada. Constantinopla,  Génova, Savona donde fueron recibidos por el Papa y finalmente llegan a Sanlúcar de Barrameda  el 1 de marzo y  Alcalá de Henares el  24 de marzo de 1406, donde se hallaba esperándoles el soberano. Por tanto, el viaje duró desde el 23 de mayo de 1403 al 24 de marzo de 1406 (casi tres años). La iniciativa para que Clavijo escribiera su obra, según López Estrada, partió del rey que, aunque murió el día de Navidad de 1406, tuvo la ocasión de observar como iba parte de la narración, redactada después de la aventura de la expedición. La obra fue traducida a varios idiomas  y por su valía fue incluida por la Real Academia Española en <<EL Diccionario de Autoridades>>.  

                                         

TAMORLÁN

 

Tamorlán es el nombre correcto en castellano, según  López Estrada,  Alude a otras denominaciones de <<Tamorlán>> que varían según los idiomas como<<Tamerlán, Tamurbeque, Taborlán, Tamerlane, Timur, Tamerlano y Timura>>. Hambly, en el apartado 11 de su  citada obra: <<El Imperio Timúrida y la conquista de Mawarannarhr por los uzbecos>>, es donde describe más ampliamente la personalidad y  conquistas de Tamorlán,  nacido en 1336, en un lugar próximo a Sharisabz, catalogado como uno de los genios,  conquistadores más implacables,  pero, a la vez, persona cultivada, que se  consideraba como uno de los herederos del Gengis Khan. Comenzó su carrera formando un grupo de aventureros y salteadores adquiriendo  gran prestigio como estratega , aglutinando a miles de adeptos, adquiriendo  fama de guerrero excepcional entre los mandatarios “de los clanes chagatai  turcomongoles”.

     

Hambly [24]establece la cronología de las diferentes  campañas militares de Tamorlán  para la incorporación de distintos territorios, desde 1370 a 1405, año de su fallecimiento, cuando preparaba la  invasión de China. Aunque era considerado como “un bárbaro tártaro”, fue un admirador de la civilización iraní, “un mecenas de las artes y  letras” . En cuanto a la  comparación entre Gengis Khan y Tamorlán, éste careció de la estrategia del caudillo mongol y no tuvo su clarividencia para mantener la integridad de sus extensos territorios. Muerto Tamorlán se desmoronó su Imperio, al no planificar adecuadamente su sucesión. Uno de los documentales más interesantes, filmado sobre “Samarcanda, Bujara y Jiva”  es el del conocido reportero, Luis Pancorbo,[25] (RTVE. La 2), quien precisa  que desde la independencia de Uzbekistán  se ha incrementado el enaltecimiento de la figura de Tamorlán. En Tashkent, la capital, se construyó un monumento de Amir Temur (en 1996) para conmemorar los 660 años de su nacimiento. Entre las materias que Temur fomentó  destacan las de  álgebra, cosmografía y medicina y su nieto, Ulugbek era un experto en astronomía. He podido constatar en la Embajada de Uzbekistán en España información muy valiosa y de primera mano sobre los maravillosos monumentos de ese país. Concretamente en Samarcanda destacan la Plaza de <<Registán>>.  y sus madrazas (escuelas musulmanas): <<Ulugbek, Sherdor y Tilla-Kari>> ; la mezquita  de <<Bibi Khanum>>; el Observatorio Astronómico de <<Mirzo Ulugbek>> ; el mausoleo de <<Gur-Amir>>, donde se halla la tumba de <<Amir Temur>>.  El relevante viaje de Clavijo fue tan apreciado que se  denominó a una calle con su nombre, muy próxima al  mausoleo: <<Rui Gonsales De Klavixo Ko’ Chasis>>. Bujara , después de La Meca, es uno de los centros de peregrinación más relevantes del Islam, con una amplia diversidad de madrazas y mezquitas. La tradición es que previamente al viaje a la Meca, los musulmanes deben acudir a Bujara  a sus edificios religiosos y los de sus alrededores.

       

© L. Regino Mateo del Peral.

Mi gratitud a la Embajada de Uzbekistán en España por proporcionarme diversas imágenes de  Samarcanda y otras ciudades del país uzbeko.

 

 

 

 

[1] MATEO DEL PERAL, L. Regino. Ruy González de Clavijo.  EMBAJADOR MADRILEÑO, ANTE LA CORTE DEL EMPERADOR, EL GRAN TAMORLÁN, EN SAMARCANDA.  MADRID HiSTÓRICO.. Número 27. MAYO/JUNIO 2010. Pp. 64-71

 

[2] HAMBLY, Gavín  “ASIA CENTRAL”.Prefacio.P.1. 11 El Imperio Timúrida y la conquista de Mawarannahr por los uzbecos”. 12.- Los shaybánidas. Volumen compilado 16.  Siglo XXI. Siglo  XXI de España Editores, S.A.. Madrid, 1985. Pp.. 152-185

[3] RENAULT, Mary. ALEJANDRO MAGNO. Publicado por ABC, S.L Prensa Española 2003.Pp. 256

 

[4] VALDEÓN BARUQUE, JULIO. LOS TRASTÄMARA- ELTRIUNFO DE UNA DINASTÍA BASTARDA: Ediciones Temas de Hoy. Madrid,2001. Pp. 1-277.

[5] VALDEÓN BARUQUE, Julio. DINASTÍA de los trastámara . Fundación Iberdrola.   Enrique III de Castilla [1390-1406], Pp.76-98. Edición, realizada por la Fundación Iberdrola, de 4.500 ejemplares, de los que 250 están numerados del 1 al 250 y 27 van identificados con las letras del abecedario ejemplar. Pp 1-312. Diciembre, 2006. Impreso 700 años después del fallecimiento de Enrique III de Tratámara.. Valdeón fue catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Valladolid, Premio Nacional de Historia y Académico de la Real Academia de la Historia.

[6]  VACA DE OSMA, José Antonio. “NUEVA HISTORIA DE MADRID”. Capítulo, 7. “Enrique III, REY DE MADRID ESE GRAN DESCONOCIDO”.  Pp. 95-101. ESPASA-FORUM.  José Antonio Vaca de Osma, 2007. Espasa Calpe, S, A, 2007. Pozuelo de Alarcón (Madrid, 2007).

[7] MONTALVO ANTÓN, José Mª. LA BAJA EDAD MEDIA EN LOS SIGLOS XIV-XV. Política y cultura.1.3.2. Instalación de la dinastía Trastámara y cambios en la élte política . Editorial Sintesis, S.A. , Madrid, 2005 Pp. 34-48

[8] VALDEÓN BARUQUE,, Julio .  LOSTRASTÁMARAS: EL TRIUNFO DE UNA DINASTÍA BASTARDA  La caída de los epígonos Trastámaras . Ediciones Temas de Hoy. Colección Historia. Madrid, 2001. PP. 85-89

[9] VALDEÓN BARUQUE, JULIO: LOS TRASTAMARA . EL TRIUNFO DE UNA DINASTÍA BASTARDA:  La época de Enrique III. El asalto a las juderías. Ediciones Temas de Hoy. Colección Historia. Madrid, 2001. Pp.72-102

[10] LERALTA, Javier. Apodos Reales: historia y leyenda de los motes regio. EL DOLIENTE, UN REY DE NATURALEZA ENFERMIZA y GRAN ENTENDIMIENTO.. Silex Ediciones, S.L. Madrid, 2008. Pp. 293-296

[11] MONTOJO MARTÍNEZ, Carlos. La diplomacia castellana bajo Enrique III”. Estudio especial de la embajada de Ruy González de Clavijo a la corte de Tamerlán”. Edición conmemorativa en el 600 aniversario de la embajada de R. G, de Clavijo. Segunda parte: Enrique III y su política exterior.I Significado del reinado de Enrique III. Escuela Diplomática. Madrid, 2004. Pp. 55-61. En la presentación de este libro el Embajador y  directo de la Escuela Diplomática, Antonio Cosano, el 1 de julio del 2004, pone de manifiesto la fortuna de poder haber rescatado esta obra de Montojo  que se hallaba en los Anaqueles de la Biblioteca  de la Escuela Diplomática. Con ocasión de la celebración en el año 2003 de un acto que conmemoraba el 600 aniversario de las relaciones entre España  e Irán , acto en el que colaboraba la Casa de Asia, suscitó el interés de Alonso Cosano sobre el viaje emprendido por Ruy González de Clavijo. Le pareció oportuno a Alonso dar a conocer   la Memoria incluida en el libro, titulada <<La Diplomacia  castellana bajo Enrique III. Estudio especial .de la embajada de Ruy González de Clavijo a la corte de Tamerlán>>. El autor de la obra Carlos Montojo, murió con solo 32 años, cuando estaba desempeñado el cargo de Secretario de Embajada 1ª clase, en la Embajada de España en Copenhague (Dinamarca), truncándose una prometedora carrera . Después de prestar sus servicios en diversos consulados murió en la capital danesa cuando estaba preparando distintos trabajos sobre la historia y la literatura  de Dinamarca. Cuando falleció estaba preparando un interesante estudio respecto a las relaciones de Dinamarca y Alemania.

[12]   HEERS, JACQUES: Marco Polo. Biblioteca ABC. Protagonistas de la Historia. Barcelona: Ediciones Folio, S.A. 2004, pp. 1-21.

[13] VACA DE OSMA, José Antonio. <<NUEVA HISTORIA DE MADRID>> . 7.- <<ENRIQUE  III, REY DE MADRID, ESE GRAN DESCONOCICO>> ESPASA-CALPE, S.A. Pozuelo de Alarcón (Madrid) ,2007. Pp. 95-105.

[14] CAPMANY Y MOTPALAU :<<COSTANILLA DE SAN ANDRÉS. En este punto, uno de los del Madrid primitivo, tuvo sus suntuosas casas, el caballero, Ruy González de Clavijo…>>. Edición facsímil de 1986, de  la Comisión Organizadora Feria del Libro Antiguo y de Ocasión,  de la editada por vez primera en Madrid en 1863

SEPÚLVEDA , Ricardo <<Madrid viejo. Crónicas, avisos, costumbres, leyendas y descripciones de la villa y corte en los siglos pasados>>.. Editorial: Asociación de Libreros de Lance de Madrid. (1989). Edición facsímil de la editada en el año de 1888.

 MESONERO ROMANOS, Ramón <<El Antiguo MADRID>>  Paseos Históricos-  Anecdóticos por las calles y casas de eta Villa”. Introducción. Reseña Histórica. “Segundo recinto murado de Madrid. Desde la Puerta de la Vega a  Puerta de Moros”. Edición Facsímil, de la de 1861. Editorial Dossat, S.A. Alcobendas (Madrid), 1986. Pp.40-59.

[17]  GONZÄLEZ DE CLAVIJO, Ruy .<<EMBAJADA A TAMERLAN>>. Colección dirigida por Ramón Alba..Miraguano Ediciones. Madrid 1984. Pp. 1-21.

[18] EZQUERRA ABADÍA; Ramón, “Ruy González de Clavijo. Viajero por Asia Central”. Conferencia. Aula de Cultura. Ayuntamiento de Madrid e Instituto de Estudios Madrileños. Madrid, 1974. Pp. 1-26

 

[19]  LÓPEZ ESTRADA, Francisco Ruy Gonzáles de Clavijo. <<Embajada a Tamorlán>>. Edición, introducción y notas de Francisco López Estrada.” Clásicos Castalia”. Madrid, 1999

 

[20] .LÓPEZ ESTRADA, Francisco. Ruy González de Clavijo.<< Embajada a Tamorlán>>. Versión en castellano moderno y edición de Francisco López Estrada. Editorial Castalia.. Madrid, 2004

[21] EZQUERRA ABADÍA; Ramón, “Ruy González de Clavijo. Viajero por Asia Central”. Conferencia. Aula de Cultura. Ayuntamiento de Madrid e Instituto de Estudios Madrileños. Ob. Cit.

[22] SÁNCHEZ JAÉN, Jesús . << Samarcanda una perla en el desierto>>. Página web . www.viajesyviajeros.com/descargaspdf/samarcanda.pdf

 

[24] HAMBLY, Gavín  “ASIA CENTRAL”.. Volumen compilado 16.  Siglo XXI. Siglo  XXI de España Editores, S.A.. Madrid, 1985. Ob. Cit.

[25]  PANCORBO, Luis. Documental II Uzbekistán. Otros Pueblos. Samarcanda, Bujara y Jiva .RTVE, la 2. 20 de enero del 2009.

© 2019 by Nuria Lorite Ayán 

  • Facebook vida biloba podcast salud
  • la vida biloba nuria lorite podcast
  • YouTube Social  Nuria Lorite
  • Instagram La Vida Biloba N Loritet
  • Icono social de Spotify
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now